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Evaluación de tu situación
Esta herramienta te ayudará a determinar si la disminución de tu deseo sexual durante el embarazo o posparto es normal o si deberías buscar ayuda profesional.
Durante el embarazo y el posparto muchas mujeres notan que su deseo sexual embarazo disminuye. No es un fallo personal, sino una respuesta natural del cuerpo a cambios hormonales, físicos y emocionales. En este artículo descubrirás qué esperar, por qué ocurre y qué puedes hacer para mantener una vida íntima satisfactoria.
¿Qué es la disminución del deseo sexual en embarazo y posparto?
Disminución del deseo sexual durante el embarazo y posparto es una reducción temporal del interés y la actividad sexual que experimentan muchas personas gestantes y recién madres, influida por factores hormonales, físicos y psicológicos. No se trata de una condición clínica, pero puede afectar la relación de pareja y el bienestar emocional.
¿Por qué ocurre durante el embarazo?
El cuerpo atraviesa una serie de transformaciones que, combinadas, pueden disminuir la libido.
- Hormonas El aumento de progesterona, estrógeno y prolactina modifica la circulación sanguínea y la sensibilidad en los genitales. Estas hormonas tienden a reducir la excitación sexual.
- Fatiga El ritmo cardíaco más alto, la necesidad de dormir más y el peso adicional hacen que la energía disponible para la intimidad sea menor.
- Cambios corporales El aumento del abdomen, la sensibilidad de los senos y la preocupación por dañar al bebé pueden generar autoconciencia y evitar la actividad sexual.
- Salud mental Ansiedad por el parto, miedo a la pérdida o depresión prenatal pueden disminuir el deseo de intimidad.
¿Qué pasa en el posparto?
Después del nacimiento, aparecen nuevos factores que continúan afectando la libido:
- Lactancia La succión del bebé eleva la prolactina, hormona que inhibe la producción de estrógeno y reduce la lubricación vaginal.
- Recuperación física Cicatrización de la zona perineal, dolor post‑cesárea o hemorragias pueden hacer que el contacto sea incómodo.
- Estrés y falta de sueño Cuidar al recién nacido con interrupciones nocturnas reduce la energía y la motivación para el sexo.
- Imagen corporal Los cambios en el cuerpo pueden generar inseguridad y afectar la atracción sexual.
Señales de alerta y cuándo buscar ayuda profesional
Una disminución ocasional es normal, pero si notas alguno de estos indicadores, es momento de consultar a un especialista:
- Falta de deseo que persiste más de seis meses después del parto. \n
- Dolor o malestar físico constante durante el coito.
- Sentimientos de culpa, ansiedad o depresión vinculados a la vida sexual.
- Dificultad para comunicarte con tu pareja persona con la que compartes la intimidad y la crianza del hijo.
Un ginecólogo, obstetra o psicólogo especializado en terapia sexual puede ofrecer evaluaciones hormonales, ejercicios de rehabilitación del suelo pélvico o tratamientos psicológicos.
Estrategias para mantener la intimidad
La clave es adaptar la vida sexual a la nueva realidad, sin presiones ni expectativas irreales.
- Comunicación abierta: Programa conversaciones sinceras con tu pareja. Expressa lo que te gusta, lo que no y lo que necesitas.
- Momento sin presión: Elige momentos de descanso, como después de la siesta del bebé, para compartir caricias sin la obligación de llegar al clímax.
- Lubricantes a base de agua: La sequedad vaginal es frecuente en la lactancia; un buen lubricante mejora la comodidad y el placer.
- Posiciones cómodas: Prueba la posición “cuchara” o estar recostada de lado, que reduce la presión sobre el abdomen y el perineo.
- Ejercicios de suelo pélvico: Fortalecer el músculo pubocoxígeo ayuda a mejorar la sensibilidad y la respuesta sexual.
- Pequeños gestos de cariño: Masajes, besos y palabras tiernas mantienen la conexión emocional, incluso si el sexo no ocurre a diario.
- Planificar tiempo en pareja: Programa “citas” sin el bebé, aunque sea una salida corta o una cena en casa después de acostarlo.
Apoyo profesional y recursos útiles
Si las estrategias autónomas no bastan, considera estos recursos:
- Terapia sexual Sesiones con un profesional que aborda la intimidad desde la perspectiva física y emocional.
- Grupos de apoyo para madres recientes, donde compartir experiencias alivia la sensación de aislamiento.
- Aplicaciones de meditación y mindfulness que reducen el estrés y mejoran la conciencia corporal.
- Consultas endocrinológicas para ajustar niveles hormonales si se detectan desequilibrios significativos.
| Causa | Ejemplo | Impacto típico | Cómo manejar |
|---|---|---|---|
| Hormonal | Elevada progesterona y prolactina | Reducción de la excitación y lubricación | Lubricantes, terapia hormonal tras control médico |
| Física | Dolor perineal postparto | Incomodidad al contacto | Ejercicios de suelo pélvico, posición cómoda, analgésicos bajo supervisión |
| Psicológica | Ansiedad por la maternidad | Falta de deseo y evitación del sexo | Comunicación, terapia psicológica, mindfulness |
Checklist rápido para parejas embarazadas y en posparto
- Hablar sin juzgar sobre deseos y límites.
- Buscar momentos de intimidad sin presión de desempeño.
- Usar lubricante si hay sequedad.
- Probar posiciones que no compriman el abdomen.
- Incluir ejercicios de suelo pélvico en la rutina diaria.
- Consultar a un profesional si la falta de deseo persiste > 6 meses.
Preguntas frecuentes
¿Es normal que el deseo sexual desaparezca por completo durante el tercer trimestre?
Sí, muchas mujeres experimentan una baja notable en el deseo durante el tercer trimestre debido a la combinación de fatiga, aumentos hormonales y el aumento del peso abdominal que limita la comodidad física.
¿Los lubricantes pueden reemplazar la falta de lubricación natural en la lactancia?
Los lubricantes a base de agua son una solución segura y eficaz para compensar la sequedad provocada por la prolactina. No reemplazan la lubricación natural, pero facilitan el coito sin irritar la zona.
¿Cuándo debería buscar ayuda de un terapeuta sexual?
Si la falta de deseo permanece más de seis meses después del parto, si provoca conflictos de pareja o se acompaña de síntomas de depresión, es recomendable acudir a un profesional especializado.
¿El ejercicio físico ayuda a mejorar el deseo sexual?
Sí, actividades moderadas como caminar o yoga prenatal aumentan la circulación, mejoran el estado de ánimo y pueden elevar la energía disponible para la intimidad.
¿Es seguro reanudar el sexo inmediatamente después del parto?
Depende del tipo de parto. Tras una cesárea, los médicos suelen recomendar esperar entre 4 y 6 semanas; después de un parto vaginal sin desgarro, muchas parejas pueden reanudar la actividad cuando la mujer se sienta cómoda y sin dolor.
Erandi Castillo
octubre 13, 2025 AT 15:35Como mexicana entiendo que el cuerpo cambia y no hay que dramatizar la falta de deseo
Moisés MOLINA
octubre 22, 2025 AT 13:24Si miramos más allá del simple cambio hormonal vemos que la industria farmacéutica quiere que creas que es normal y así venden más suplementos, además hay teorías ocultas que indican que los gobiernos manipulan la informacón para controlar nuestras decisiones, por eso es vital cuestionar lo que nos presentan en los folletos médicos y buscar fuentes independientes
Maxine Valdez
octubre 31, 2025 AT 11:13¡Hola! 😊 Entiendo perfectamente lo que sientes, la disminución del deseo es muy común durante el embarazo y el posparto, y no significa que haya algo malo; al contrario, es una señal de que tu cuerpo está priorizando otras funciones, así que lo mejor es comunicarse abiertamente con la pareja, buscar momentos de intimidad sin presión y, si lo deseas, usar lubricantes a base de agua para mayor comodidad, además, recuerda que el autocuidado y el descanso son fundamentales, ¡ánimo! 💪
Victor Abraham Espinosa Milan
noviembre 9, 2025 AT 09:02La guía es útil pero falta profundidad
Benedicto Amolato Jr
noviembre 18, 2025 AT 06:51Es importante mantener la moral y no ceder a la autocompasión, el deseo sexual debe alinearse con los valores familiares y el deber de proteger al recién nacido
Pedro RE
noviembre 27, 2025 AT 04:40La reflexión sobre la intimidad posparto nos invita a considerar no solo los cambios fisiológicos sino también el contexto sociocultural que rodea a la mujer, pues las expectativas impuestas por la sociedad pueden generar una presión invisible que exacerba la sensación de culpa. Al observar la historia, vemos que en distintas épocas se ha naturalizado la falta de deseo como un sacrificio necesario, lo cual nos lleva a cuestionar si realmente se trata de una adaptación biológica o de una construcción normativa. Por tanto, es esencial crear espacios de diálogo donde la pareja pueda expresar sus temores sin juicio y explorar alternativas que reconcilien el bienestar físico con el emocional, como la práctica de la meditación en pareja o la planificación de citas breves que prioricen la conexión afectiva antes que el rendimiento sexual. Así, poco a poco, reconstruir una narrativa que honre tanto la maternidad como la sexualidad.