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Si has probado varios antidepresivos y nada ha funcionado, es posible que te hayan sugerido los inhibidores de la monoaminooxidasa (MAOIs). Estos medicamentos, desarrollados en los años 50, son antiguos, pero aún hoy son uno de los últimos recursos efectivos para la depresión resistente al tratamiento. Sin embargo, su uso es como caminar por un filo: pueden salvar vidas… o ponerlas en peligro si no se manejan con cuidado. La clave no está en evitarlos por completo, sino en entender cuándo y cómo usarlos sin poner en riesgo tu salud.
¿Qué son los MAOIs y para qué se usan?
Los MAOIs, como la fenelzina (Nardil), la tranylcypromina (Parnate) o el parche de selegilina (Emsam), funcionan de forma diferente a la mayoría de los antidepresivos modernos. En lugar de bloquear la reabsorción de serotonina o norepinefrina, impiden que una enzima llamada monoaminooxidasa las destruya. Esto hace que más neurotransmisores estén disponibles en el cerebro, lo que puede mejorar el estado de ánimo, la energía y la motivación.
Estos medicamentos no son para todos. Se reservan principalmente para personas con depresión atípica -es decir, quienes sienten un pesar pesado como un plomo, duermen demasiado, se sienten extremadamente sensibles al rechazo- o para quienes han fallado en al menos dos intentos con otros antidepresivos. Estudios muestran que entre el 40% y el 60% de estos pacientes responden bien a los MAOIs, una tasa mucho más alta que con otros fármacos.
El parche de selegilina, aprobado en 2006, ha ayudado a reducir algunos riesgos. A dosis bajas (6 mg/día), no requiere cambios estrictos en la dieta, lo que lo hace más manejable. Pero incluso este formato no es inocuo.
La combinación más peligrosa: MAOIs + SSRIs o SNRIs
El mayor riesgo con los MAOIs no viene de los alimentos, sino de otros medicamentos. Combinarlos con antidepresivos como la sertralina, el fluoxetina, el venlafaxina o el duloxetina puede desencadenar el síndrome serotonínico: una reacción potencialmente mortal.
Este síndrome se caracteriza por fiebre alta, rigidez muscular, sudoración excesiva, confusión, taquicardia y, en casos graves, convulsiones o pérdida de conciencia. En 1995, un estudio publicado en el Journal of Clinical Psychiatry reportó que siete de ocho casos de combinación entre fluoxetina y tranylcypromina terminaron en muerte. La FDA lo tiene claro: es contraindicado.
Y no basta con dejar de tomar un antidepresivo y empezar el MAOI al día siguiente. La fluoxetina y su metabolito activo (norfluoxetina) permanecen en el cuerpo hasta cinco semanas. Por eso, si estabas tomando fluoxetina, debes esperar al menos 35 días antes de iniciar un MAOI. Para otros SSRIs o SNRIs, el periodo de espera es de 14 días. Lo mismo aplica al revés: si estás en un MAOI, debes esperar 14 días (o más, si es fluoxetina) antes de empezar cualquier otro antidepresivo serotonérgico.
¿Y los antidepresivos tricíclicos (TCA)?
Aquí las cosas se vuelven más complejas. Durante décadas, se dijo que combinar MAOIs con TCA como la amitriptilina o la clomipramina era peligroso. Y en muchos casos, lo era. La clomipramina, en particular, tiene un fuerte efecto sobre la serotonina y su combinación con MAOIs es absolutamente contraindicada.
Pero la ciencia ha evolucionado. Un estudio de 2022 en PMC revisó casos clínicos y encontró que, bajo supervisión estricta, la combinación de MAOIs con ciertos TCA -especialmente la nortriptilina- puede ser segura y eficaz. Algunos psiquiatras la usan para pacientes con depresión severa y resistente. La clave está en el orden: el TCA debe iniciarse primero o al mismo tiempo que el MAOI. Si se empieza el MAOI primero, el riesgo de efectos adversos aumenta drásticamente.
Esto no es algo que debas intentar por tu cuenta. Solo se hace en entornos clínicos con monitoreo constante. Pero sí es una opción real para quienes han agotado todo lo demás.
Alternativas seguras: qué puedes combinar con un MAOI
No todo está prohibido. Hay antidepresivos que pueden usarse junto a un MAOI sin riesgo significativo de síndrome serotonínico. Estos son los más estudiados y recomendados por expertos:
- Bupropión (Wellbutrin): No afecta la serotonina. Actúa sobre la dopamina y la norepinefrina. Es una opción popular para quienes tienen fatiga o falta de motivación.
- Mirtazapina (Remeron): Aumenta la serotonina y norepinefrina, pero no por reabsorción. Su mecanismo es diferente, lo que lo hace compatible. Se usa a menudo para mejorar el sueño y el apetito.
- Trazodona: Usada a dosis bajas como ayuda para dormir, es segura con MAOIs. A dosis altas, puede tener efectos serotonérgicos, así que se debe usar con precaución.
- Nortriptilina: Un TCA con menor riesgo serotonérgico. Puede combinarse si se sigue el protocolo correcto.
Algunos médicos también usan dopaminérgicos como la pramipexol (usada en Parkinson) para tratar la anhedonia (la incapacidad de sentir placer) en pacientes con depresión resistente. Aunque no es un antidepresivo tradicional, puede complementar bien un MAOI, siempre que se inicie lentamente y se vigilen efectos secundarios como náuseas o impulsos incontrolables.
Qué más puedes tomar sin riesgo
Los MAOIs no te obligan a vivir aislado. Muchos medicamentos de apoyo son seguros:
- Benzodiazepinas: Como la lorazepam o el alprazolam, para ansiedad aguda. No interactúan con la monoaminooxidasa.
- Dormilantes no benzodiazepínicos: Como el zolpidem o el eszopiclona. Son seguros para el insomnio.
- Medicamentos para la presión arterial: Si tienes hipertensión, puedes usar bloqueadores beta o calcio-antagonistas sin problemas.
Lo que sí debes evitar: medicamentos de venta libre con pseudoefedrina (para resfriados), dextrometorfano (para la tos) y algunos suplementos como el extracto de San Juan. Todos pueden desencadenar reacciones peligrosas.
La dieta: no es solo queso
La restricción dietética es el otro gran temor. Los MAOIs impiden que tu cuerpo descomponga la tiramina, una sustancia presente en alimentos fermentados. Si se acumula, puede causar un aumento peligroso de la presión arterial.
Los alimentos más riesgosos:
- Quesos curados (parmesano, gorgonzola, cheddar, brie)
- Carne o salchichas fermentadas (salami, pepperoni)
- Cervezas artesanales y no pasteurizadas
- Soja fermentada (salsa de soja, miso, tempeh)
- Alimentos en mal estado o con mucho tiempo de almacenamiento
El parche de selegilina a 6 mg/día no requiere restricciones dietéticas. Pero si tomas un MAOI oral, debes evitar estos alimentos durante todo el tratamiento y hasta dos semanas después de dejarlo. No es una sugerencia: es una medida de seguridad vital.
Dejar los MAOIs: no lo hagas de golpe
Dejar un MAOI de forma repentina puede causar un síndrome de abstinencia. No es como dejar el café. Los síntomas incluyen:
- Agitación o inquietud (62% de los casos)
- Náuseas y malestar estomacal (48%)
- Sensación de hormigueo o quemazón (37%)
- Síntomas gripales (55%)
- Insomnio (71%)
- Dolores de cabeza (68%)
La solución: reducir la dosis lentamente, durante al menos dos semanas, y a veces hasta cuatro. Nunca lo hagas por tu cuenta. Habla con tu psiquiatra y sigue un plan de descontinuación.
¿Por qué no se usan más?
La realidad es que muchos médicos no se sienten cómodos con los MAOIs. Solo el 32% de los residentes en psiquiatría se sienten preparados para manejarlos. Por eso, aunque son efectivos, se subutilizan. Pero para quienes han probado todo y siguen sin mejorar, esta es una puerta que no debe cerrarse.
La clave no es el miedo, sino el conocimiento. Con el protocolo correcto, el seguimiento adecuado y el paciente informado, los MAOIs pueden ser una herramienta poderosa. No son el primer paso. Pero sí pueden ser el último que necesitas.
¿Qué viene después?
La investigación sigue avanzando. En 2023, un estudio piloto en Yale exploró combinar MAOIs con ketamina para lograr una respuesta rápida en depresión severa. También se desarrollan nuevos inhibidores más selectivos, como los que actúan solo sobre MAO-B, con menos efectos secundarios.
Pero hoy, lo que tienes es lo que funciona: entender los riesgos, elegir las combinaciones seguras, respetar los tiempos de espera y no subestimar la dieta. No es fácil. Pero para quienes viven en la oscuridad de la depresión resistente, puede ser la luz que faltaba.
¿Puedo tomar un MAOI si ya probé varios antidepresivos y no funcionaron?
Sí, los MAOIs se usan principalmente para depresión resistente al tratamiento, cuando al menos dos clases de antidepresivos no han funcionado. Son una de las opciones más efectivas en estos casos, con tasas de respuesta entre el 40% y el 60%. Pero deben ser prescritos por un psiquiatra con experiencia, no por un médico general.
¿Es seguro combinar MAOIs con bupropión o mirtazapina?
Sí, son combinaciones seguras y bien documentadas. El bupropión no afecta la serotonina, y la mirtazapina tiene un mecanismo de acción diferente que no aumenta el riesgo de síndrome serotonínico. Muchos psiquiatras los usan juntos para tratar síntomas como fatiga, insomnio o falta de apetito sin riesgo significativo.
¿Cuánto tiempo debo esperar entre dejar un SSRI y empezar un MAOI?
Depende del SSRI. Para la fluoxetina (Prozac), debes esperar 5 semanas debido a su metabolito activo, que permanece en el cuerpo mucho tiempo. Para otros SSRIs como sertralina, citalopram o escitalopram, 14 días son suficientes. Nunca lo hagas antes, incluso si te sientes bien. El riesgo de síndrome serotonínico es real y puede ser mortal.
¿Los MAOIs causan aumento de peso?
Sí, algunos pueden causar aumento de peso, especialmente la fenelzina y la tranylcypromina. Pero la mirtazapina, que a veces se combina con ellos, también puede tener este efecto. En cambio, el bupropión y el parche de selegilina suelen ser neutros o incluso ayudan a perder peso. Si el peso es una preocupación, habla con tu médico sobre alternativas.
¿El parche de selegilina (Emsam) es más seguro que los MAOIs orales?
Sí, en varios aspectos. A dosis bajas (6 mg/día), no requiere restricciones dietéticas. La absorción es más lenta y constante, lo que reduce picos de presión arterial. También tiene menos efectos secundarios como insomnio o sequedad bucal. Pero a dosis más altas (9 mg o 12 mg), sí se necesitan evitar alimentos con tiramina. Es una opción más cómoda, pero no es mágica: sigue siendo un MAOI.
¿Qué pasa si olvido tomar mi MAOI un día?
Si te saltas una dosis, tómala tan pronto como te des cuenta, pero no si ya es casi hora de la siguiente. No dupliques la dosis. Si te saltas varias dosis seguidas, no vuelvas a empezar sin hablar con tu médico. El cuerpo puede reaccionar con síntomas de abstinencia. Si quieres dejarlo, hazlo con una reducción gradual.
¿Los MAOIs son adictivos?
No, los MAOIs no son adictivos. No generan dependencia física ni psicológica como los benzodiazepínicos o los opiáceos. Pero dejarlos de forma abrupta puede causar síntomas desagradables, por eso se recomienda reducir la dosis lentamente. No es adicción: es fisiología.
¿Puedo tomar alcohol con un MAOI?
No es recomendable. El alcohol puede aumentar la presión arterial y potenciar los efectos sedantes del MAOI. Además, algunas bebidas como la cerveza artesanal o el vino tinto contienen tiramina. Aunque un trago ocasional puede no ser catastrófico, el riesgo no vale la pena. Es mejor evitarlo por completo durante el tratamiento.